La ONG que salvó a miles de caballos maltratados y abandonados enfrenta su mayor desafío: debe comprar el predio donde funciona su hospital para no cerrar. Buscan 162.000 personas que donen $10.000 para lograrlo.

La ONG “Caballos de Quilmes” atraviesa un momento crítico: el predio donde funciona el hospital equino de alta complejidad será vendido por los herederos del dueño original, y su continuidad depende de lograr, en menos de un mes, el dinero necesario para comprar esas tierras.

Fundada en 2012, esta organización sin fines de lucro se convirtió en un refugio, centro de rehabilitación y hospital de alta complejidad para caballos víctimas de la tracción a sangre, el maltrato y el abandono. En 2020, sumaron un quirófano que permitió cirugías complejas y la internación de casos extremos.

Pero hoy todo corre peligro: el hospital podría desaparecer si no logran comprar las 100 hectáreas que ocupan. Para eso, necesitan reunir una suma millonaria. Lanzaron una colecta con el objetivo de conseguir que al menos 162.000 personas donen $10.000. Ya llevan recaudado más de un tercio, pero el tiempo corre y el plazo para hacer la oferta está cada vez más cerca.

Desde La Palabra, hablamos con Karina Dotto, directora de Caballos de Quilmes, quien explicó la función de la ONG y la gravedad de la situación que atraviesan actualmente.

“Caballos de Quilmes, primero empezó como siendo refugio, obviamente, como toda unidad que rescata y rehabilita caballos de carro, recibimos de distintos distritos, también de Berazategui, los caballos que están en muy malas condiciones, que necesitan internación», inició, y siguió: “Nosotros los internábamos antes de la pandemia en el Hospital de Grandes Animales de la Facultad de la Plata. Cuando vino la pandemia, lamentablemente, los caballos seguían cayendo con patologías como cólicos obstructivos, que no tienen un tratamiento si no es una operación, una cirugía. Y son cirugías de complejidad, no se pueden hacer a campo, como la extracción ocular o como otro tipo de cirugía menor”.

Caballos de Quilmes también funciona como escuela de formación veterinaria, recibiendo estudiantes de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), y sobre ello explicó: “Lo que empezó siendo un pequeño quirófano, un pequeño espacio, terminó siendo un gran hospital escuela ya que nosotros recibimos alumnos de los últimos años de la facultad de ciencias veterinarias de La Plata para que hagan las prácticas pre profesionales por la cantidad de casos extremos que uno recibe”.

«Obviamente esto no es porque la Facultad no reciba casos, sino todo lo contrario. Nuestros casos son de caballos mestizos, caballos de carro, producto de la tracción a sangre animal. Y en la Facultad se ven, tal vez, más casos de caballos de deporte. Entonces, para que tengan esa diferencia de casos, hicimos un convenio hace dos años con la Universidad», sumó.

El quirófano del hospital, es el corazón del espacio que hoy funciona 24/7, todo el año, atendiendo a más de 80 caballos. En sus instalaciones se realizaron más de 1.500 tratamientos salvadores. Solo en el último año, 238 equinos fueron atendidos en unidades de terapia intensiva, maternidad y cirugía.

“Lo que se pierde no son solo las tierras, sino que se pierde el hospital. Porque no se puede trasladar: realmente trasladar el hospital a otro lugar sale el doble que comprar las tierras», lamentó la directora.

El predio fue cedido en comodato por su antiguo dueño, pero tras su fallecimiento, sus herederos decidieron venderlo. Y aunque una de las partes actúa como mediador y muestra empatía con la causa, la venta es inevitable.

“En ese campo hoy viven 86 caballos. Treinta reciben medicación diaria, diez están internados en los boxes de terapia intensiva, y ocho en terapia intermedia. Son caballos que realmente necesitan de ese espacio, con todo lo que eso implica: médicos especialistas, guardias las 24 horas del día, los 365 días del año. Nosotros no dejamos el refugio nunca sin atención. Siempre hay tratamiento en curso.”, detalló. 

La ONG no recibe subsidios estatales ni aportes políticos. Pero sobre este punto, Karina fue clara: “La colecta se hizo nacional e internacional. Incluso hay gente de España que nos ha ayudado. Pero nosotros no enfocamos la colecta en la política, la enfocamos en la gente, que es la que nos sostiene desde hace 12 o 13 años”.

“Si preguntás por el Municipio de Quilmes, sí, nos han ofrecido en varias oportunidades subsidios. Pero los rechazamos. Porque el dinero que puede aportar hoy la municipalidad no hace la diferencia frente a los gastos extremos que manejamos”, añadió al respecto, tras la consulta de si la Intendenta Mayra Mendoza o concejales del distrito acercaron su colaboración.

Además hizo hincapié en lo siguiente: “Creemos que el Estado debe dar respuesta de otra manera: con más castraciones, haciendo valer la ordenanza de prohibición de la tracción a sangre, por ejemplo. Esa ordenanza fue reglamentada en 2020. En su momento, en 2018, presentamos una acción de amparo contra el exintendente Molina porque la ordenanza estaba pero no se aplicaba. Entonces, creemos que el Estado tiene que actuar como mediador y poner a trabajar a sus secretarías, porque hay una ley que debe cumplirse».

Por otro lado, agradeció la visibilidad que le dio la actriz y activista Liz Solari, quien impulsa la Ley de Sintientes junto al abogado Leonardo Barnabá: “La primera persona en la que pensé fue en Liz: le conté la situación, le dije que son 100 hectáreas y que el precio de mercado es de 18.000 dólares la hectárea. Liz me dijo: ‘Mirá, no hay imposibles. Vamos a empezar una colecta’. Y así fue como empezamos”.

Hoy, la ONG enfrenta la cuenta regresiva. Llevan 47 días de colecta, recaudaron poco más de un tercio de lo que se necesita, y si no logran reunir el dinero restante en las próximas semanas, el hospital cerrará, dejando a decenas de caballos sin atención y a los estudiantes sin prácticas.

Sobre el final, Karina agradeció a la gente y declaró: : “Gracias al aporte de la gente logramos construir un hospital que es único en el país. No porque no existan otros hospitales equinos, sino porque somos la única ONG con un hospital dedicado exclusivamente a caballos que no tienen otra oportunidad”. “Atendemos a los caballos descartados de las ciudades, los que vienen de los barrios populares, los que nadie reclama. A diferencia de los equinos de deporte o de hipódromos, que tienen un dueño que puede pagar tratamientos privados, estos caballos llegan a nosotras porque no tienen a nadie más”, sumó.

«Desde Quilmes ayudamos a otros distritos que no tienen organizaciones ni ONG que saquen a los caballos de las calles. Hoy todavía vemos caballos tirando de carros en muchas ciudades, incluso en nuestro propio distrito. No es un problema resuelto»
, lamentó la misma.   

“Hoy necesitamos 162.000 personas que puedan aportar $10.000, de forma simbólica. Ese es el número que permitiría comprar las tierras y ponerlas definitivamente a nombre de Caballos de Quilmes. Para que el hospital no desaparezca y podamos seguir salvando a los caballos”,cerró.


Cómo colaborar

-Transferencia bancaria
Alias: hospital.campo
CBU: 2990002400212671500017
CUIT: 30-71814443-0
Banco COMAFI
Titular: Asociación Civil Libertad para los Caballos de Quilmes

-Mercado Pago
Alias: caballos.quilmes.mp

-PayPal
https://paypal.me/caballosquilmes

-Mail: caballosquilmes@gmail.com

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