Organizaciones vinculadas a la defensa de los derechos de las personas mayores advirtieron sobre las consecuencias de sustituir el prospecto impreso de los medicamentos por la incorporación de un Código QR.
Según plantearon, esta modificación podría afectar especialmente a los adultos mayores, que en muchos casos no tienen acceso a un teléfono inteligente, a conexión a internet o a la habilidad para manejar estas herramientas. El prospecto contiene información esencial sobre dosis, contraindicaciones e interacciones, por lo que reemplazarlo por un recurso digital podría limitar su acceso.
Las entidades remarcaron que se trata de un grupo etario que, por lo general, consume varios medicamentos de manera simultánea, lo que vuelve aún más relevante contar con información clara, completa y disponible en el momento de tomar la medicación. En ese sentido, advirtieron que un error de interpretación o la falta de acceso a los datos puede derivar en riesgos para la salud.
Otro de los puntos señalados es la llamada brecha digital. Si bien el uso de las tecnologías creció en todos los sectores, persisten diferencias de acceso y de familiaridad con los dispositivos, sobre todo entre quienes viven solos, en zonas con conectividad limitada o con menores ingresos.
Quienes impulsan este tipo de herramientas suelen argumentar que el formato digital permite actualizar la información de manera inmediata, ofrecer textos con letra ampliada o audio, y reducir el uso de papel. Las organizaciones, no obstante, plantean que cualquier cambio debería convivir con el prospecto en papel, al menos durante una etapa de transición.
El planteo abre un debate sobre cómo garantizar el derecho a la información en materia de salud frente al avance de la digitalización, de modo que ninguna persona quede relegada por no contar con las herramientas para acceder a ella.
Hacé tu comentario