La Academia Nacional de Educación manifestó su preocupación por el desempeño de los estudiantes argentinos en Matemática, Lectura y Ciencias, y reclamó avanzar hacia una «Concertación Educativa Federal» para acordar políticas de Estado frente a la crisis educativa.
La convocatoria se realiza tras la difusión de los resultados de PISA 2025, que mostraron un nuevo retroceso de Argentina en lectura, matemática y ciencias respecto de las evaluaciones de 2022 y 2018. Solo el 7,8% de los jóvenes de 15 años en Argentina logra alcanzar el umbral mínimo en las tres áreas evaluadas.
Argentina tuvo su peor resultado de los últimos 20 años y quedó en el puesto 72 de 91 países, generando profunda preocupación en la comunidad educativa y en el liderazgo institucional.
Desde la Academia, presidida por José María La Greca, enfatizan que «la educación de las presentes y futuras generaciones es una tarea de hoy que nos compromete a todos». La entidad subraya que es necesario pasar de las críticas a la acción constructiva y al diálogo que permita alcanzar acuerdos a largo plazo.
Entre las medidas propuestas, la Academia sugiere otorgar mayor autonomía a las escuelas, tanto estatales como privadas, para que puedan definir su proyecto pedagógico y gestionar su presupuesto. Además, plantea desarrollar una «cultura de la exigencia, el esfuerzo y la responsabilidad» y establecer un examen integrador al finalizar la educación secundaria.
En materia de formación docente, la Academia propone evaluar a los aspirantes a las carreras docentes y realizar evaluaciones periódicas a los docentes y a las instituciones encargadas de su formación.
Otro punto central es el financiamiento educativo. La Academia propone definir nuevos mecanismos que permitan mejorar los haberes de los directivos y los docentes que están al frente de los alumnos.
La situación es crítica: Se prevé que la participación de la función Educación y Cultura en el PBI nacional caiga al 0,75% en 2026, representando menos de la mitad del pico de inversión alcanzado en 2015 (1,59% del PBI).
El 77% del presupuesto de la Secretaría de Educación se destinará a la educación universitaria, dejando a la educación obligatoria (inicial, primaria y secundaria) con severos recortes de origen nacional.
La Academia Nacional de Educación reitera que la solución no debe limitarse a señalar deficiencias, sino a generar un diálogo federal genuino que incluya a sectores políticos, sociales, educativos y comunitarios para diseñar políticas educativas sostenibles y de largo plazo que reviertan la tendencia negativa.
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