El jueves pasado, representantes de pequeñas y medianas empresas nucleadas en Industriales Pymes Argentinos (IPA) llevaron su preocupación al Senado y reclamaron medidas urgentes para enfrentar la crisis que atraviesa el sector. En un comunicado, la entidad advirtió sobre la caída del mercado interno, el impacto del avance de importaciones y el riesgo concreto de cierre de cientos de empresas en el corto plazo.
La comitiva fue recibida por los senadores Sergio Uñac y Jorge Capitanich, en un encuentro donde se expuso el deterioro del entramado productivo y se planteó la necesidad de avanzar con una propuesta legislativa que declare la emergencia económica, social y productiva para las PyMEs.
Desde IPA, su presidente Daniel Rosato aseguró que la situación “se viene profundizando día a día” y vinculó el escenario con la caída del poder adquisitivo, la retracción del consumo y la baja en las ventas. En esa línea, advirtió que más de 1200 industrias manufactureras podrían desaparecer de aquí a junio si no se toman medidas urgentes.
El dirigente también cuestionó la falta de asistencia al sector y describió un contexto adverso marcado por tasas de interés elevadas, altos costos en dólares y una apertura importadora que, según planteó, golpea a la producción nacional.
Durante la reunión, distintos referentes industriales coincidieron en lo expresado. Desde el sector textil, señalaron que la crisis se agrava mes a mes por la pérdida de competitividad y la caída del consumo. En tanto, representantes de la industria panadera alertaron sobre el cierre constante de comercios, afectados por el aumento de costos y la baja del número de ventas.
A nivel local, Alejandro Bartalini, de la Unión Industrial de Berazategui, y Pablo Gaspari, de la Cámara de Industriales Fundidores, manifestaron su preocupación por la situación que atraviesan las PyMEs industriales, afectadas por la caída de la actividad y la falta de respuestas concretas frente al deterioro del sector.
En ese marco, Uñac se refirió al proyecto de ley que presentó recientemente para declarar la emergencia económica, productiva, financiera y fiscal de las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas hasta el 1 de marzo de 2027, con el objetivo de recuperar el entramado productivo nacional. “Necesitamos un gobierno que ponga los ojos en la producción argentina”, expresó.
Las entidades coincidieron en la urgencia de implementar medidas que permitan recuperar el mercado interno y sostener el empleo. A su vez, plantearon que la declaración de la emergencia es una herramienta clave para dar una respuesta rápida a la crítica situación que enfrenta el sector.
“Las PyMEs vienen golpeando puertas permanentemente para ser escuchadas”, expresó Rosato, al tiempo que insistió en la necesidad de una decisión política que coloque a la industria en el centro de la agenda.
El encuentro cerró con el compromiso de avanzar en propuestas conjuntas que puedan ser tratadas en el Congreso, con el objetivo de que se contemplen medidas concretas para la reactivación productiva.
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