Este lunes 30 de junio terminó el programa Cuota Simple y no habrá prórroga. Se trata de la herramienta oficial que reemplazó al plan Ahora 12 desde la actual gestión y que permitía pagar con tarjeta de crédito en 3 y 6 cuotas fijas a una tasa de interés menor a la del mercado.

El plan oficial se había consolidado como la opción más extendida para compras en cuotas con condiciones reguladas y con topes de interés en rubros como electrodomésticos, indumentaria, calzado, celulares, motos, muebles, colchones, libros, anteojos y lentes de contacto, juguetes, peluquerías y turismo. Comercios de todo el país adhirieron al programa para ofrecer cuotas fijas, muchas veces sin interés para el consumidor final.

De todos modos, desde la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) explicaron que la última versión del plan Cuota Simple ya no representaba un gran beneficio para los consumidores, y muchos habían comenzado a elegir otras promociones con sus tarjetas de crédito. De hecho, ya se venía observando una pérdida de su participación frente al resto de los planes de financiamiento vigentes.

El cierre de Cuota Simple ocurre sin reemplazo oficial inmediato, por lo que el mercado de medios de pago se reorganiza para ocupar ese espacio. Igualmente, el final de Cuota Simple era un secreto a voces, en virtud de que el Gobierno actual no apoya los planes de créditos blandos o de impulso al consumo. Prefiere dejar esa tarea en manos del sector privado.

Es evidente que estamos en momentos en donde prima una postura ideológica que favorece menos intervención estatal en la economía y más participación del sector privado en la financiación del consumo.

De esta forma, fintech, bancos y procesadoras de cobro presentaron sus propias propuestas para continuar ofreciendo financiación en cuotas a partir de julio.

Por tanto, si bien la salida de Cuota Simple deja a comercios y consumidores sin un esquema estatal de financiación en cuotas subsidiadas, en un contexto de consumo en baja y alta inflación, los privados van a aprovechar para ofrecer a las pymes alternativas de financiación a sus clientes.

Uno de ellos es Mercado Pago, que permitirá a los comercios ofrecer 12 cuotas sin interés, además de planes de 2, 9 y 12 cuotas con tasas similares a las de Cuota Simple. Las ventas en 3 y 6 cuotas mantendrán los mismos costos que el programa oficial, una ventaja significativa para los pequeños comercios.

Por su parte, la empresa Payway lanzó el programa Cuotas MiPyME, que está disponible desde el 1 de julio para comercios con certificado PyME. Permite ofrecer 3 y 6 pagos mensuales con tasas promocionales.

Finalmente, la cadena Fiserv también se suma con planes de 3 y 6 cuotas fijas, enfocados en apoyar a las pequeñas y medianas empresas.

Si bien el nuevo escenario ofrecerá cada vez más diversidad, los consumidores deberán comparar condiciones, tasas y plazos antes de financiarse.

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