La inseguridad volvió a encender las alarmas en pleno centro de Berazategui. Vecinos y comerciantes advierten desde hace tiempo una situación que, lejos de resolverse, se agrava: reuniones de personas para consumir alcohol y drogas, bandas de motos y bicicletas, robos reiterados, amenazas y hasta pernocte en la vía pública, a cualquier hora del día y la noche.
Los puntos señalados se repiten en distintas cuadras céntricas, especialmente sobre la avenida Mitre y sus alrededores: Mitre y 5, Mitre y 6, Mitre y 14, 15, 7 y calles aledañas. Según relatan quienes viven o trabajan en la zona, el problema no tiene horario fijo: comienza por las tardes, se intensifica durante la noche y continúa durante la madrugada.
Uno de los focos más visibles se da en la entrada de las oficinas de la ex fábrica Ducilo, sobre Av. Mitre y calle 5. Allí, aseguran que personas en situación de calle suelen dormir y pernoctar, muchas veces luego de ser desplazadas de la esquina de Mitre y 5. Esa misma esquina, junto a la parada de colectivos, es señalada como uno de los puntos más conflictivos: presencia permanente de los llamados “fisuras”, algunos de ellos violentos, bajo los efectos del alcohol o las drogas, con amenazas constantes hacia transeúntes y comerciantes. Incluso, vecinos advierten que algunos vigilan la zona y actúan como “campanas” para robos.
“Hay denuncias hechas en la policía, en la Guardia Urbana, pero nadie nos da bolilla y es cada vez peor”, señaló una comerciante de la zona cercana a la Plaza San Martin (Ducilo).
La cuadra de calle 5 entre Av. Mitre y 149 también fue mencionada por la reiteración de robos e intentos de robo. A esto se suma lo que ocurre en la esquina de calle 6, donde un grupo numeroso de personas llega en motos y se reúne habitualmente para consumir alcohol y drogas sin ningún tipo de control.
Los hechos delictivos se repiten a plena luz del día. Una vecina de Berazategui contó que fue víctima del robo de su celular en Avenida Mitre y 5, cerca del mediodía. “Un ladrón que iba en moto me arrebató el teléfono. Escuché cómo aceleró y me dio un golpe antes de escapar”, relató. Al intentar denunciar lo ocurrido, se encontró con una situación particular y alarmante: “La comisaría estaba llena por robos de este tipo y no me tomaron la declaración hasta el día siguiente. Me dijeron que tenían otras prioridades antes que atender robos de celulares”.
Un hecho similar ocurrió en la misma avenida pero a la altura de calle 15, también cerca del mediodía, donde un hombre con casco negro robó a una chica en la parada de colectivos. Casos como estos se suman a una larga lista de episodios delictivos que, según denuncian, vienen ocurriendo desde hace años en la zona céntrica.
Vecinos y comerciantes coinciden en un reclamo claro: mayor presencia policial, controles y una intervención urgente de las autoridades. Señalan que el descontrol se da bajo la mirada de cualquier persona y que el miedo ya forma parte de la rutina diaria. “No se puede trabajar ni circular tranquilos”, repiten.
La situación mantiene en alerta a la comunidad, que pide respuestas urgentes para recuperar la seguridad en uno de los sectores más transitados de la ciudad.
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