Un informe de Argentinos por la Educación encendió señales de alarma sobre el sistema educativo: en el país se pierden, en promedio, más de 30 días de clases por año. El dato surge del relevamiento “Tiempo escolar: evidencia internacional y diagnóstico para la Argentina”, que además dio origen a la campaña #ArgentinaALaEscuela, impulsada junto a más de 200 organizaciones.
Según el estudio, esta pérdida implica que, a lo largo de toda la escuela primaria, los alumnos acumulen el equivalente a un año menos de escolaridad. Aunque el Consejo Federal de Educación establece un mínimo de 190 días de clases, los calendarios provinciales prevén en promedio 185. Sin embargo, distintos factores reducen aún más ese número debido a las ausencias de alumnos y docentes, paros, y suspensiones por problemas climáticos o de infraestructura. En ese contexto, el tiempo real de clases desciende a unos 155 días.
“El tiempo escolar importa. Lo vimos con el cierre de escuelas durante la pandemia. Y, sin embargo, hoy se pierde demasiado tiempo de aprendizaje por muchas causas”, señaló Cecilia Veleda, investigadora del programa de Educación de CIPPEC y coautora del informe.
El ausentismo estudiantil aparece como uno de los principales problemas. En secundaria, el 51% de los alumnos reconoce haber faltado al menos 15 días en el año, mientras que el 10% supera las 30 inasistencias. A nivel nacional, el 20% registra entre 20 y 29 faltas, el 21% entre 15 y 19, el 34% entre 5 y 14, y solo el 13% menos de cinco ausencias.
Entre los motivos más frecuentes, el 62% de los estudiantes menciona problemas de salud, mientras que el 39% admite faltar por “no tener ganas de ir a la escuela”. A su vez, el 46% de los directores de secundaria identifica el ausentismo como el principal obstáculo para el aprendizaje, según datos de las pruebas Aprender 2024.
A nivel provincial, Buenos Aires encabeza el ranking de ausentismo: el 66% de los estudiantes acumula al menos 15 faltas. Le siguen CABA (59%), Tierra del Fuego (55%) y La Pampa (54%). En contraste, Santiago del Estero (28%), San Juan (29%) y Jujuy (30%) presentan los niveles más bajos.
Desde la organización advirtieron que Argentina aún no cuenta con un sistema nacional que permita medir con precisión cuántos días de clases se pierden, a diferencia de países como Chile y Uruguay. Esta falta de información dificulta dimensionar el problema y diseñar políticas efectivas.
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