En los últimos días, una serie de amenazas e intimidaciones encendieron la alarma en escuelas de distintos puntos del país. Se trata de pintadas en baños, aulas y paredes, acompañadas por mensajes que luego se viralizan en redes sociales y grupos escolares, generando temor en estudiantes, docentes y familias.
Se reportaron situaciones similares en varias provincias argentinas y también en países como Chile, lo que refuerza la hipótesis de un fenómeno replicado.
En Berazategui, distintos establecimientos educativos emitieron comunicados para llevar tranquilidad y detallar las medidas adoptadas. Uno de ellos fue el de la Escuela Rosario Vera Peñaloza, que informó:
“En función a la escritura que apareció en los baños de la institución y la foto que se replicó queremos comunicarles las acciones que llevaremos a cabo:
- Se conversará con los estudiantes en pos de concientizar sobre los efectos que estas acciones pueden generar tanto dentro como fuera del ámbito escolar (uso responsable de dispositivos digitales y redes sociales).
- Se incorporará la temática en los talleres de convivencia programados para la próxima semana.
- Se convoca a 2 familias representantes de cada curso para trabajar sobre lo sucedido, y que sean luego multiplicadores al resto de la comunidad”.
Los mensajes, en muchos casos, siguen un patrón similar. Frases como “Tiroteo mañana 17/04” aparecieron escritas en distintos espacios, lo que incrementó la sensación de amenaza.
El impacto de todas formas se vio ya que hubo una baja concurrencia en las aulas, preocupación generalizada y operativos preventivos. Este viernes por la mañana, en Berazategui se desplegó un operativo policial en las inmediaciones de escuelas y jardines de infantes. Según confirmaron fuentes educativas, la jornada transcurrió con normalidad, aunque con una marcada disminución en la asistencia.
Mientras tanto, las autoridades trabajan para rastrear el origen de los mensajes. Las principales sospechas apuntan a desafíos virales o dinámicas replicadas en redes sociales y videojuegos, donde el efecto contagio amplifica el alcance de este tipo de acciones.
Desde las instituciones remarcan la importancia del rol de las familias: estar atentos, acompañar y mantener un diálogo abierto con chicos y chicas sobre el uso responsable de redes y dispositivos.
El tema también reavivó un debate de fondo. Por un lado, quienes reclaman mayores controles dentro de las escuelas. Por otro, quienes sostienen que la educación empieza en casa y que el seguimiento del uso de celulares, juegos y redes sociales es fundamental.
En medio de la incertidumbre, la pregunta queda abierta: ¿qué está pasando detrás de esta ola de amenazas?
Hacé tu comentario