Con pequeñas acciones diarias, especialistas recomiendan optimizar el uso de la calefacción y evitar gastos innecesarios en los hogares.

Con la llegada de las bajas temperaturas y el incremento del uso de estufas, calefactores y agua caliente, especialistas en energía y seguridad doméstica recomiendan extremar los cuidados para reducir el consumo de gas y evitar accidentes en los hogares. La utilización responsable de los artefactos no solo permite disminuir el impacto en las facturas, también optimiza la eficiencia energética durante el invierno.

Uno de los principales consejos es evitar el uso innecesario de agua caliente: reducir el tiempo de las duchas, cerrar las canillas mientras no se utilizan y controlar posibles pérdidas puede representar un ahorro significativo en el consumo diario de gas.

Además, se recomienda regular correctamente la temperatura de estufas y calefactores. Mantener los ambientes excesivamente calefaccionados genera un mayor gasto energético y puede provocar cambios bruscos de temperatura perjudiciales para la salud. Los especialistas sugieren mantener temperaturas moderadas y apagar los artefactos cuando no sean necesarios.

Otra medida importante consiste en aprovechar el calor del sol durante el día: abrir cortinas y persianas en horarios de mayor radiación solar ayuda a templar naturalmente los ambientes y reduce la necesidad de utilizar calefacción de manera permanente. También es fundamental despejar el entorno de estufas y radiadores para permitir una mejor circulación del aire caliente. Colocar muebles, ropa u otros objetos cerca de los artefactos impide una correcta distribución del calor y puede representar un riesgo de incendio.

En la misma línea, se aconseja evitar calefaccionar ambientes vacíos. Mantener encendidas estufas en habitaciones sin uso incrementa el consumo innecesario de gas y eleva los costos del servicio durante los meses más fríos del año.

Por último, remarcan la importancia de realizar la revisión anual de los artefactos a gas mediante gasistas matriculados. El control periódico permite detectar fallas, prevenir pérdidas y garantizar el correcto funcionamiento de calefones, cocinas y calefactores, evitando situaciones de riesgo vinculadas a intoxicaciones por monóxido de carbono.

Desde organismos de seguridad y empresas distribuidoras insisten en que la combinación entre consumo responsable, mantenimiento preventivo y ventilación adecuada resulta clave para atravesar el invierno de manera segura y eficiente.

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