Las autoridades de seguridad de productos del Reino Unido ordenaron el retiro de los juguetes squishy conocidos como «Squeezy Dumplings» luego de que los análisis detectaron niveles excesivos de benceno en su capa exterior, un compuesto químico clasificado como cancerígeno.
Según la Office for Product Safety and Standards (OPSS), el organismo que audita la seguridad de productos en el Reino Unido, el producto presenta un riesgo químico grave porque la capa exterior contiene una concentración excesiva de benceno. Los tests independientes realizados sobre el producto arrojaron niveles de benceno de 20 miligramos por kilogramo en la capa exterior, cuando el límite legal permitido en el Reino Unido es de 5 miligramos por kilogramo—es decir, cuatro veces el máximo autorizado.
El retiro fue emitido por Samsons Cash and Carry Ltd, la empresa distribuidora con sede en Cardiff responsable de la comercialización del producto. Se trata de juguetes con forma de dumpling, hechos de polímero plástico blando, que se venden en potes tipo canasta y son fabricados en China.
De acuerdo con la advertencia oficial, la inhalación de benceno puede provocar irritación en ojos, nariz y garganta, mientras que la exposición a grandes cantidades puede generar sensación de ardor en el tracto digestivo e irritación en la piel. La Agencia de Seguridad Sanitaria del Reino Unido (UKHSA) va más allá: clasifica al benceno como una sustancia cancerígena, vinculada a la leucemia mieloide aguda y potencialmente a otros tipos de cáncer en humanos.
El caso se enmarca en un fenómeno más amplio: estos juguetes squishy—similares a los populares Nee-doh—se volvieron furor entre chicos y adolescentes, lo que abrió la puerta a réplicas y falsificaciones fabricadas fuera de los controles de calidad habituales. Al tratarse mayormente de productos importados, muchas veces no cumplen con las regulaciones vigentes en destino.
Un problema adicional es que el producto retirado no cuenta con números de lote ni identificadores visibles, lo que dificulta su reconocimiento. Según medios especializados, las versiones legítimas de la marca RMS llevan marcado de seguridad UKCA o CE, restricciones de edad, advertencias de seguridad y datos completos del fabricante, por lo que cualquier squishy sin esa información debería considerarse sospechoso.
Las autoridades recomiendan a las familias que posean este producto que dejen de usarlo de inmediato, lo mantengan fuera del alcance de los niños y se contacten con el distribuidor para conocer los pasos del retiro.
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