Familiares, compañeros y vecinos reclaman respuestas tras la muerte del operario municipal ocurrida durante una jornada laboral. Denuncian negligencia y falta de condiciones de seguridad.
La muerte de Miguel Ángel Valenzuela, trabajador del área de Servicios Sanitarios de Berazategui, generó un fuerte reclamo de justicia por parte de sus compañeros, familiares y vecinos, quienes denuncian que el hecho podría haberse evitado si se hubieran garantizado condiciones laborales adecuadas.
El trágico episodio ocurrió mientras Valenzuela realizaba tareas para destapar un desagüe en la vía pública. En ese contexto, un derrumbe lo sorprendió dentro de una excavación, dejándolo atrapado bajo tierra. Pese a los intentos de rescate, el trabajador perdió la vida como consecuencia de las heridas sufridas.
A partir de entonces, el caso tomó estado público y derivó en una serie de reclamos impulsados por el entorno del operario. Bajo la consigna “Justicia por Miguel”, exigen que se investiguen las responsabilidades y apuntan directamente a posibles fallas en los protocolos de seguridad laboral.
Según denunciaron, al momento del accidente no se habrían implementado medidas básicas de prevención, como el apuntalamiento del terreno o el uso de equipamiento adecuado para este tipo de intervenciones. En ese sentido, remarcan que las tareas se realizaban en condiciones que consideran “precarias” y con escaso control.
El reclamo no se limita únicamente a esclarecer lo sucedido. Los trabajadores del sector también advierten sobre una problemática estructural: la falta de inversión en seguridad e higiene dentro de áreas clave del municipio. “Esto no puede volver a pasar”, repiten, al tiempo que piden cambios urgentes para evitar nuevas tragedias.
Mientras tanto, la familia de Valenzuela atraviesa el duelo con el acompañamiento de la comunidad, pero insiste en que la muerte no quede impune. La causa abre interrogantes sobre las condiciones en las que se desempeñan quienes sostienen servicios esenciales y vuelve a poner en agenda la necesidad de controles más estrictos.
El caso de Miguel Valenzuela no solo conmueve por su desenlace, sino que expone una realidad que, según denuncian, se repite en silencio: trabajadores que cumplen tareas de riesgo sin las garantías necesarias. Hoy, el reclamo de justicia busca —además— marcar un límite ante el riesgo que conlleva esta labor.
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