El barrio privado Hudson Lagoon, desarrollado por la empresa Eidico en el kilómetro 33.5 de la Autopista Buenos Aires-La Plata, comenzó a promocionar los últimos lotes disponibles de su tercera etapa. El emprendimiento ocupa un predio de 113 hectáreas en Hudson y cuenta, entre otras instalaciones, con una laguna artificial de 2,7 hectáreas. Frente a esta situación, desde el Foro Regional en Defensa del Río de la Plata volvieron a expresar su rechazo al avance de este tipo de desarrollos sobre sectores considerados ambientalmente sensibles.
En diálogo con La Palabra, Ernesto Salgado, coordinador del Foro, cuestionó el avance de las distintas etapas del proyecto y señaló que, desde su perspectiva, existe un incumplimiento en las condiciones establecidas para la construcción. “Es un complejo de tres barrios con denominaciones diferentes; están comercializando los últimos lotes y aún no finalizaron las primeras dos etapas. Ahí ya hay un incumplimiento que habilitó esa obra porque la ordenanza dice que no se puede empezar con el segundo barrio hasta que no estén avanzados los dos tercios del primero y eso no está sucediendo”, sostuvo.
Pero la principal preocupación del Foro está vinculada con el impacto ambiental del emprendimiento. Salgado advirtió que en el predio existe un bosque de talar y presencia de espinillos, especies que, según explicó, son cada vez más difíciles de encontrar en la ribera. “Más allá de lo que puedan llegar a decir, eso va a ser destruido”, afirmó. También remarcó que el sector forma parte de un valle de inundación de más de 700 hectáreas y alertó sobre las consecuencias que podría tener la ocupación de estos espacios ante diversos eventos climáticos.“Si ese valle de inundación está ocupado, ese agua de un posible temporal iría a los pueblos aledaños como Pueblo Nuevo”, explicó.
Además, cuestionó que los proyectos no contemplen, según su postura, los corredores naturales utilizados por las aves. “Cuando ese pájaro no encuentre donde bajar, buscando la oscuridad terminará en el río. Es decir, se convierte una destrucción de la biodiversidad en su conjunto”, expresó.
Salgado también cuestionó el accionar de los organismos estatales y mencionó estudios que, según indicó, advierten sobre la necesidad de preservar ambientalmente la zona. “Hay un estudio hecho de la dimensión biofísica del territorio que está hecho por la Universidad de La Plata en 2024, donde plantea que toda esta zona debería ser considerada zona roja de la delimitación del ordenamiento territorial bonaerense”, señaló. A esto sumó un estudio encargado por la Municipalidad de Berazategui en 2006 que, según afirmó, planteaba que el área comprendida entre la autopista y el río debía ser considerada “zona intangible”.
El mismo también cuestionó la manera en que se promocionan estos emprendimientos. “La publicidad de cualquiera de estos barrios, como Pueblos del Plata, Puerto Nizuc, se basa en que te venden un lugar para disfrutar de la naturaleza y te ofrecen lagunas paradisíacas”, sostuvo, al tiempo que planteó interrogantes sobre el destino de los residuos cloacales y otros impactos asociados al desarrollo urbano.
Consultado sobre por qué esta problemática debería preocupar a los vecinos, Salgado puso el foco en el agua y los humedales. “Estos barrios están tapando los humedales, que son los que alimentan el acuífero Puelche”, afirmó, y sostuvo que la desaparición de los espacios naturales de recarga afecta el acceso al agua en Berazategui. “La defensa del bosque ribereño y de los humedales y valles de inundación es una defensa de todos nosotros”, remarcó.
Finalmente, al referirse a las responsabilidades por el avance de estos emprendimientos, Salgado apuntó en primer lugar contra “el afán desmedido de hacer plata que tienen algunas empresas”, luego contra las autoridades municipales y provinciales y también contra la Justicia. En último lugar ubicó a quienes compran dentro de estos barrios. “Ese cemento que ven, no es progreso”, concluyó.
Hacé tu comentario