La Gripe A (H1N1) se adelantó este año en Argentina y ya provoca un notable aumento de casos, internaciones y ausentismo escolar, según alertó el Ministerio de Salud. El virus, que tradicionalmente circula con mayor fuerza en invierno, alcanzó niveles de brote ya en marzo y desde entonces mantiene una curva ascendente.
Hasta la semana 20 del año, se registraron más de mil internaciones por influenza, de las cuales 357 ocurrieron en las últimas dos semanas, y 26 personas murieron como consecuencia directa de la enfermedad. El último Boletín Epidemiológico Nacional confirmó que el subtipo A/H1N1 predomina en el país, afectando especialmente a niños en edad preescolar y escolar, aunque también se reporta un aumento de hospitalizaciones en adultos mayores y personas con enfermedades crónicas.
“La situación epidemiológica muestra un ascenso estacional de la gripe, con circulación confirmada de influenza A y aumento de internaciones, sobre todo en la población pediátrica”, sostuvo el Ministerio de Salud en el BEN (SE22/2025), publicado el 9 de junio.
Uno de los factores que más inquieta a los expertos es la baja cobertura de vacunación entre los grupos de riesgo, como embarazadas, niños pequeños, adultos mayores y personas con comorbilidades. Si bien la vacuna antigripal es gratuita y está incluida en el Calendario Nacional de Vacunación, aún hay una fuerte resistencia o demora en la aplicación.
Hasta el momento, se han aplicado más de 5.600.000 dosis, pero los niveles de inmunización aún están por debajo de lo necesario para frenar la propagación viral. “La vacunación disminuye entre un 40% y un 60% el riesgo de complicaciones graves, y reduce considerablemente las consultas médicas relacionadas con la gripe”, explicaron desde la Sociedad Argentina de Infectología (SADI).
La Gripe A (H1N1) es una infección respiratoria aguda que comienza con fiebre alta, dolor de cabeza, tos seca, malestar general y dolores musculares. En niños, puede provocar también vómitos y diarrea. Aunque muchas personas se recuperan sin complicaciones, puede ser grave o fatal en grupos vulnerables.
Las medidas preventivas básicas siguen siendo clave:
- Lavado frecuente de manos
- Ventilación cruzada de ambientes
- Uso del pliegue del codo al toser o estornudar
- Evitar compartir objetos personales
- Restringir actividades sociales hasta 24 horas después de que la fiebre desaparezca (sin uso de antitérmicos)
Grupos prioritarios para la vacuna antigripal:
- Niñas y niños de 6 a 24 meses
- Niños y niñas de 2 a 3 años con factores de riesgo
- Embarazadas en cualquier trimestre y puérperas hasta 10 días después del parto
- Personas de 3 a 64 años con enfermedades crónicas (con indicación médica)
Mayores de 65 años - Trabajadores de la salud
Además de la gripe, los hospitales enfrentan una alta presión por casos de COVID-19, bronquiolitis y otras infecciones respiratorias agudas, lo que satura guardias e internaciones, especialmente en pediatría.
“No hay un aumento preocupante en términos absolutos, pero sí una circulación adelantada y sostenida del virus, que coincide con un bajo nivel de inmunización”, explicaron desde el Ministerio de Salud.Frente a este panorama, la vacunación sigue siendo la herramienta más eficaz y rentable para prevenir la enfermedad y reducir su impacto, especialmente en los sectores más vulnerables de la población.
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