La decisión de Lionel Messi de ponerle punto final a su ciclo con la Selección argentina generó durante el último fin de semana una serie de homenajes que atravesaron los distintos estadios del país. Aun con millones de hinchas tristes, la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) impulsó una iniciativa para reconocer al capitán durante la octava fecha del Torneo Clausura, con una pausa simbólica cumplidos los diez minutos de cada encuentro. El número elegido no fue casual: representa la camiseta que el futbolista rosarino llevó durante gran parte de su extraordinaria e inconmensurable carrera con la Albiceleste. La propuesta alcanzó a las diferentes categorías y disciplinas, tanto en el fútbol masculino como en el femenino. De esta manera, la despedida adquirió una dimensión colectiva que excedió ampliamente los límites de la Selección.

La propuesta institucional encontró en las tribunas una respuesta espontánea y cargada de emoción. En aquellos escenarios que disponían de pantallas gigantes se proyectaron piezas audiovisuales especialmente preparadas para recordar la trayectoria del mejor futbolista de todos los tiempos, mientras que los simpatizantes aportaron sus propias canciones, aplausos y mensajes. En el estadio Monumental, durante el encuentro entre River e Independiente Rivadavia, la interrupción del partido se transformó en un momento de celebración popular. Los hinchas entonaron el tradicional cántico «el que no salta es un inglés», en una referencia a la reciente victoria argentina sobre Inglaterra en las semifinales del Mundial 2026. A través de los anillos LED del escenario también apareció un mensaje que sintetizó el sentimiento de buena parte del país: «Gracias Leo por ser argentino».

En Santiago del Estero, el estadio Madre de Ciudades también fue escenario de un reconocimiento particular. Durante el partido entre Central Córdoba e Independiente, la pausa establecida por la AFA estuvo acompañada por la canción «Brindis», interpretada por Soledad Pastorutti. La música, junto con un video dedicado al futbolista, generó una escena que rápidamente comenzó a circular por las redes sociales. La despedida también tuvo su capítulo especial en Rosario, donde Central y Newell’s protagonizaron una nueva edición del clásico de la ciudad. En el Gigante de Arroyito, los simpatizantes de Central acompañaron el homenaje con aplausos y cánticos, aunque también dedicaron algunos minutos a recordar a Ángel Di María. La presencia de ambos referentes reflejó la fuerte identidad que los futbolistas rosarinos construyeron alrededor de la camiseta argentina.

Newell’s, en tanto, eligió una forma diferente de homenajear al jugador surgido de sus divisiones inferiores. El conjunto rojinegro salió al campo de juego con un parche que mostraba la imagen de Messi junto a la inscripción «Gracias Leo», mientras que el brazalete utilizado por el capitán Luca Regiardo llevaba también esa misma leyenda. Más allá de las diferencias entre clubes, colores y rivalidades, la jornada dejó una imagen difícil de ignorar: el fútbol argentino se unió para reconocer una trayectoria que marcó una época. Messi ya había construido su despedida de la Selección a través de títulos, partidos inolvidables y momentos que quedaron en la memoria colectiva. Pero esta vez fueron las canchas argentinas las que tomaron la palabra para devolverle, con aplausos, canciones, imágenes y mensajes, una pequeña parte del cariño que durante años recibió de millones de hinchas y que seguramente seguirá recibiendo.

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