La tasa de desocupación descendió al 6,6% durante el tercer trimestre de 2025, según datos difundidos por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). La caída del desempleo, que alcanza a más de 1,4 millones de personas, fue destacada por el Gobierno nacional como una señal positiva del mercado laboral. Sin embargo, en el informe oficial se expresa que la mejora del indicador está vinculada, en gran parte, al crecimiento del trabajo por cuenta propia y del empleo informal.
En la comparación interanual, el nivel de empleo mostró un incremento. La participación de los asalariados dentro del total de ocupados se redujo del 73,1% al 71,9%, mientras que los trabajadores por cuenta propia pasaron del 23,3% al 24,5%. En paralelo, la informalidad laboral avanzó del 42,6% al 43,3%, consolidándose como uno de los rasgos más preocupantes del actual escenario laboral.
De acuerdo con el informe, más de cuatro de cada diez personas ocupadas trabajan en condiciones informales, sin aportes ni cobertura social. Desde el Gobierno, la estrategia para revertir esta situación se apoya en la reducción de aportes patronales y en esquemas de “blanqueo” laboral. Al respecto, un estudio del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) indicó que, tras la sanción de la Ley Bases, solo se formalizaron 16.703 puestos de trabajo.
A pesar de algunos avances, los datos reflejan que la mejora en el empleo se da en un contexto de creciente precarización laboral y pérdida de calidad del trabajo.
Hacé tu comentario