La Palabra estuvo presente en la primera cata de vinos organizada por Antonino, una casa de pastas y vinos (ubicada en calle 148 y 16) que, además de poseer su local de venta al público, acaba de dar el paso hacia la apertura de su propio restaurante. El espacio mantiene el sello familiar que lo caracteriza: Adrián Sutera, dueño del emprendimiento, trabaja junto a su mamá (entre otras personas más).
La actividad reunió a vecinos, clientes y amantes del vino en una propuesta de cinco pasos, maridada con etiquetas de Finca del Nunca Jamás. Toda la selección fue guiada por el sommelier Javier Paflik, primer sommelier de Berazategui y exchef, quien aportó una mirada técnica pero accesible. Paflik explicó de manera clara cómo beber cada vino, qué copas corresponden a cada cepa y cómo incorporarlos a distintas preparaciones culinarias. También detalló el origen y estilo de las cinco variedades degustadas: tocai, criolla, tanino, malbec y cabernet franc, en ese orden.
El acompañamiento gastronómico estuvo a cargo del equipo de Antonino, con platos pensados especialmente para resaltar cada vino. Durante la noche también estuvo presente Fernando Vivas, de Daparun wine, representante y distribuidor de zona sur, quien acompañó toda la experiencia.
Adrián, por su parte, adelantó que antes de fin de año, planean realizar una cata dedicada a diferentes tragos, ampliando aún más la propuesta.
Berazategui sigue sumando espacios para disfrutar buena comida y experiencias. Antonino se mete de lleno en esa tendencia, con un perfil local, cercano y de calidad.
Hacé tu comentario