A los 42 años, Jésica Belletti decidió dar un giro radical a su vida. Nacida en Berazategui, dejó atrás la rutina urbana, su trabajo como docente y la estabilidad económica para instalarse en el Valle de Traslasierra, en Córdoba, donde construyó con sus propias manos una vivienda utilizando técnicas de bioconstrucción.
Durante más de una década ejerció la docencia. Sin embargo, el desgaste emocional por las situaciones que atravesaba a diario en las escuelas, sumado a una licencia médica tras quebrarse un dedo, la llevaron a replantearse su futuro. A ese proceso se sumó un hecho concreto: no pudo renovar el alquiler donde vivía, cerca del Parque Pereyra Iraola.
Todo eso marcó el inicio de un nuevo camino. Con 29 años, junto a su pareja de entonces, decidió dejar todo y emprender un viaje en casa rodante desde Ushuaia hasta La Quiaca, con la idea de reconectar con la naturaleza y encontrar otra forma de vida.
El destino final fue Los Hornillos, en el Valle de Traslasierra. Allí, Belletti encontró el entorno que buscaba: contacto directo con la tierra, otro ritmo cotidiano y la posibilidad de construir su propio hogar. Su casa, de 30 metros cuadrados y forma hexagonal, está hecha principalmente con barro, paja y madera, mediante la técnica de quincha. Solo los cimientos tienen cemento.
El acercamiento a la bioconstrucción surgió a partir de un video del experimentado Carlos Belanko, lo que la impulsó a formarse de manera autodidacta. Visitó obras, se vinculó con constructores y aprendió distintas técnicas como el adobe y la quincha, hasta animarse a levantar su propia vivienda, cuya construcción comenzó en 2022.
En diálogo con Infobae, relató que durante los primeros meses, vivió sin servicios básicos: se iluminaba con un farol solar, buscaba agua en un arroyo cercano y cargaba el celular en casas de vecinos. Con el tiempo, incorporó mejoras como paneles solares, una heladera eficiente y un pequeño lavarropas. El agua hoy proviene de un sistema conectado a una vertiente.
En ese proceso de cambios también llegó la maternidad. Su hijo, Kunturi, nació en diciembre de 2023 en su casa, en un parto acompañado por parteras. Actualmente, la berazateguense vive con él en la vivienda que construyó y trabaja en bioconstrucción junto a un equipo, ayudando a otras personas a desarrollar sus propios hogares con técnicas naturales.
A cinco años de su llegada a Traslasierra, y pese a haberse separado recientemente de su pareja (con quien mantiene vínculo laboral), sostiene el rumbo elegido.“Era la vida que estaba buscando”, cerró.
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