La sífilis volvió a encender las alarmas sanitarias en Argentina. Según el último informe del Ministerio de Salud de la Nación, durante 2025 se confirmaron más de 55.000 diagnósticos en todo el país, el registro más alto de los últimos cinco años y un incremento del 71% respecto al período 2020-2024. La enfermedad afecta principalmente a personas de entre 15 y 39 años y uno de los factores principales de su expansión es el menor uso del preservativo.
En diálogo con La Palabra, la médica ginecóloga y especialista en tracto genital inferior, colposcopía y menopausia, Silvina Alejandra Chedda, explicó que se trata de una infección de transmisión sexual que puede pasar inadvertida en sus primeras etapas. “Sífilis es una infección de transmisión sexual producida por una bacteria que se llama Treponema pallidum y se contrae a través de las relaciones sexuales, mediante contacto oral, anal o genital”, señaló.
La especialista detalló que el primer signo suele ser una lesión indolora, y suele aparecer semanas o meses después del contagio: “El primer contacto con la bacteria, en el sitio de inoculación puede aparecer una úlcera indolora, el chancro sifilítico, que muchas veces pasa inadvertida porque es simple, no duele y muchos pacientes no la tienen en cuenta”.
Cuando no se detecta a tiempo, la infección progresa. “La segunda etapa es mucho más grave: aparecen sarpullidos en la piel, ganglios inflamados y el paciente muchas veces no sabe que tenía sífilis”, marcó Chedda. De persistir sin diagnóstico, puede evolucionar hacia una fase terciaria con complicaciones sistémicas: “Pasa con los años a una fase terciaria, ya con compromisos de órganos, preferentemente del sistema neurológico o cardiovascular”.
La misma subrayó que la enfermedad suele detectarse tarde porque no siempre se solicitan los estudios correspondientes. “Al ser una úlcera indolora no se la diagnostica a tiempo; muchas veces los profesionales tampoco la diagnosticamos si no pedimos el análisis de sangre VDRL. Si ese estudio da positivo, se confirma con una prueba treponémica más específica que es la FTA”, aclaró.
En cuanto al perfil de riesgo, la médica sostuvo que el mayor número de contagios se concentra en la población joven sexualmente activa. “A partir de los 19 años y hasta los 39 es el rango donde están en pico las relaciones sexuales y las múltiples parejas”, indicó. Además, vinculó el aumento de casos con el período posterior a la pandemia, sobre todo en el período entre 2024 y la actualidad.
Entre las causas principales, Chedda señaló el abandono de los métodos de barrera. “Sobre todo por el no uso del preservativo y de los campos de látex, que son los que previenen las infecciones de transmisión sexual. No al cien por ciento, pero ayudan muchísimo”, afirmó. También advirtió que muchas personas utilizan anticonceptivos hormonales con fines de planificación familiar, de prevención de embarazos no deseados, y dejan de lado la protección contra ETS (Enfermedades de Transmisión Sexual). “Es tarea nuestra hacer consejería y explicar la importancia del doble método: anticonceptivo y barrera”, remarcó.
La detección temprana es clave, especialmente en embarazadas, ya que la infección puede transmitirse al feto. “En el chequeo de la paciente embarazada sí o sí hay que pedir la VDRL y otros estudios en cada trimestre”, sostuvo. En su práctica diaria, aseguró que los diagnósticos se volvieron frecuentes: “Últimamente me toca ver muchos casos. Pacientes que consultan por un granito que no duele o que aparece enmascarado con otras patologías, y al pedir la VDRL da positivo”.
Respecto del tratamiento, la doctora especificó: “Es un antibacteriano, la penicilina benzatínica 2.400.000, y hoy en día suele ser una sola dosis. Se hace el diagnóstico y se inicia el tratamiento”. Sin embargo, aclaró que la infección no genera inmunidad, por lo que las personas ya tratadas, podrían volver a contagiarse.
Para Chedda, el problema central está en la prevención y en la percepción del riesgo. “Esta enfermedad está en aumento y el principal motivo es la baja percepción de riesgo. Se cree que es algo banal, como no duele no hace falta cuidarse. Pero debemos enfatizar el doble método de cuidado y concientizar sobre esta especie de pandemia que se nos ha venido con la sífilis”, concluyó.

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