La Biblioteca Popular Manuel Belgrano de Berazategui celebró sus 102 años de historia, luego de cumplir un nuevo aniversario el pasado 4 de agosto. La institución está ubicada en Diagonal Lisandro de la Torre 1736, a metros de la estación de trenes de Berazategui, y desde hace más de un siglo funciona como un espacio dedicado a la lectura, la cultura y distintas actividades abiertas a los vecinos.
En el marco de los festejos, La Palabra dialogó con algunos de los presentes para conocer más sobre la historia y el presente de la institución.
Uno de ellos fue Juan Carlos Lucero, presidente del Club de Jazz desde 2014. La Biblioteca le presta sus instalaciones a la agrupación desde hace más de 33 años. “El Negrito Patanella es uno de los creadores del Club de Jazz”, expresó Lucero en diálogo con este medio.
Por otro lado, Georgina Grosso es socia de la Biblioteca y participa los sábados por la mañana de un Taller de Escritura Creativa. Además, realiza visitas guiadas para escuelas y jardines dentro de la institución, con el objetivo de fomentar la lectura entre los más pequeños.
“Coordinamos con los docentes por si trabajan en algún tema en particular, para buscarles materiales específicos, o depende de las edades. Acá hay materiales a partir de los 2 años. Vienen y se fomenta la lectura, o se les enseña que los libros tienen un orden y cómo se guardan. En el sector infantil, los espacios están divididos por colores. Si no se acuerdan dónde iban, tienen mesitas para dejarlos y después nosotros los ubicamos donde corresponde”, explicó.
Sobre su vínculo personal con los libros, Georgina contó: “En mi casa, en la casa de mis abuelos, siempre había libros. Siempre me gustó leer y siempre me anotaba a algo, otros idiomas y demás”.
“Acá, en la Biblioteca Manuel Belgrano, empecé a vincularme a partir del año pasado. Hice la carrera de Comunicación Social y antes estudié Biotecnología y me quedó incompleta, pero fomentaba mucho el uso del libro. Entonces ahí es donde empecé a usar la biblioteca activamente. Se perdió mucho eso de ir al libro, investigar, estar, y me parece un horror”, señaló.
En relación con los 102 años de la institución, destacó el valor histórico de los materiales que conserva: “Me pasó algo con una visita, a la que le llama mucho la atención la máquina de escribir y demás, y de pensar el acervo cultural que guarda la Biblioteca. Me parece que, particularmente con la tecnología y todo lo que viene, acá guardamos un acervo cultural de 102 años. Realmente hay libros muy antiguos”.
“Es buenísimo fomentar, venir. Acá hay material de unos 50 mil ejemplares aproximadamente y la mitad es narrativa. Esta Biblioteca, en particular, como el resto de las más de dos mil bibliotecas populares que hay a lo largo de todo el país, es importante usarlas. Es una buena forma de conocer autores nuevos. Está bueno poder recorrer los estantes, estar dentro del estante. Hay un montón de temas y sostengo el hecho de volver al libro”, agregó.
Durante la jornada también se realizó una nueva edición del Concurso de Manchas, una actividad que forma parte de las celebraciones por el aniversario de la Biblioteca y que se realiza desde hace varios años.
Georgina y Florencia Narizzano explicaron que la propuesta está dirigida al público en general, desde chicos de 6 años hasta adultos mayores. La actividad había quedado suspendida durante la pandemia y volvió a formar parte de los festejos.
Sobre la convocatoria y el impacto de los cambios tecnológicos, señalaron: “La convocatoria quizás es menor para el concurso en sí, pero sí hay respuesta de parte de la gente. Acá hay cursos de dibujo y de pintura y hay muchos chicos, eso está bueno”.
Georgina también se refirió al rol que cumplen las bibliotecas populares y al desafío de sostener estos espacios: “Las bibliotecas populares se financian básicamente gracias a los socios y estamos en un momento muy particular, donde parecería que la cultura no es algo que sea interesante desde las esferas más altas del poder. Me parece que la Biblioteca es una gran trinchera y un lugar de resistencia cultural, con todo lo que implica la cultura: leer, escribir, pintar”.
“Con esto pensamos en todos los años que tiene la Biblioteca. Hay mucha gente que viene acá y cuenta que venía a hacer la tarea de la secundaria y pregunta cómo hacerse socio de nuevo, y eso está buenísimo. Es importante para la ciudadanía que sepan y se hagan parte de esto, desde cursos, biblioteca, talleres, etc. El hablar con otros es recontra importante”, sostuvo.
Un nuevo presidente
La Palabra también dialogó con Domingo Oscar Patanella, quien fue presidente de la Biblioteca hasta marzo de 2026, y con el actual titular de la institución, Martín Ariel Villa.
Villa habló sobre la responsabilidad de continuar con el trabajo realizado durante tantos años: “Es una responsabilidad grande. Son muchos años de haber estado en la Biblioteca. Primero fui socio, después miembro de comisión directiva unos diez años, luego 15 años como bibliotecario y ahora me toca asumir la responsabilidad de presidente”.
Sobre el avance de la tecnología y su relación con los hábitos de lectura, sostuvo: “Se asume que las tecnologías corren a un lado a la lectura en papel, pero nosotros siempre decimos que se sostiene en el tiempo. Es decir, a pesar de que haya nuevas tecnologías y nuevas formas, se sigue manteniendo el hábito de la lectura en este tipo de soportes”.
“Como institución creemos que las tecnologías son herramientas que podemos utilizar para seguir acercando a las infancias, a las juventudes e incluso al mundo adulto a la lectura. Nosotros lo vemos como nuevas herramientas que se pueden utilizar para seguir promoviendo el hábito”, agregó.
En ese sentido, destacó el uso de las redes sociales para acercar nuevos lectores: “Hoy, por ejemplo, todo lo que son las redes sociales nos sirve para acercar la Biblioteca a los lectores que están en cada actividad que hacemos. Hasta vemos gente nueva que se acerca a la Biblioteca que no habíamos visto en otro momento y que se enteró a través de una red social de que existimos y que tenemos un recorrido enorme en Berazategui. Las nuevas tecnologías son una herramienta para acercar a nuevos usuarios”.
Por su parte, Patanella recordó cómo comenzó su vínculo con la institución y destacó la cantidad de actividades que se realizan durante todo el año.
“El que se acerca a la Biblioteca, no se va nunca. Yo empecé a venir porque vivía cerca y uno se va quedando. La Biblioteca te atrapa porque la actividad que hay es muchísima y gratificante. El libro va a seguir existiendo siempre, hay gente que lo sigue buscando. Nosotros, por suerte, tenemos un fondo bibliográfico muy importante. Estamos incorporando el libro número 60.059 actualmente”, contó.
También recordó una de las últimas actividades realizadas antes del aniversario: “El primero de agosto hicimos una feria del libro usado, venta de libros, y la Biblioteca explotaba de gente de entre 25 y 40 años. Unas 200 o 300 personas pasaron seguro. Y eso te da ánimo y saber que debemos seguir por acá”.
Sobre los orígenes de la institución, Patanella explicó: “En Berazategui las instituciones surgen de necesidades, peticiones de vecinos, y esta Biblioteca nació de una escuela nocturna, de donde venían los adultos que buscaban respuestas. Eran vecinos en su mayoría. Es popular porque esto está sostenido por el vecino y es pública”.
“Esto era una casa antes. La plata, el aporte de los vecinos, se iba devolviendo por sorteos, aunque la mayoría terminó donando”, recordó.
Finalmente, destacó: “La mejor manera de acercarse y ayudar es asociándose”.
En la misma línea, Villa remarcó que el acompañamiento de los vecinos es fundamental para que la Biblioteca pueda continuar con sus actividades: “La Biblioteca siempre se sostuvo con el aporte de la comunidad. Es importante que se acerquen a realizar las actividades, a asociarse, para que esto siga funcionando”.


















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