En el marco del Mes Internacional del Cuidado de la Fertilidad, la Fundación Mujer organizó la conferencia «Fertilidad y Derecho», un encuentro que reunió a especialistas para analizar la actualidad de la medicina reproductiva, los derechos de quienes desean formar una familia y los desafíos que aún existen en el acceso a estos tratamientos. La actividad, realizada el pasado 1 de julio junto a Clínica Eres Medicina Reproductiva, contó con la presencia de La Palabra.
Las disertantes fueron la Dra. Florencia Ugozzoli, tocoginecóloga, especialista en Medicina Reproductiva, endocrinóloga ginecológica y directora médica de la Clínica Eres, y la Dra. Graciela Neirot de Jarma, abogada, presidenta de la Asociación Global para la Equidad y la Integridad y directora general del WEF Argentina.
La jornada buscó promover hábitos de salud reproductiva, derribar mitos y brindar información actualizada sobre la realidad que atraviesan miles de personas en materia de fertilidad.
Durante su exposición, la Dra. Ugozzoli advirtió sobre la disminución de la natalidad y recordó un dato difundido por la Organización Mundial de la Salud (OMS): una de cada seis personas experimentará infertilidad en algún momento de su vida.
Entre los factores que, según explicó, influyen en la baja de la natalidad se encuentran:
-el mayor nivel educativo y desarrollo profesional
-la inestabilidad económica y el costo de crianza
-la postergación de la maternidad y la paternidad
-la prioridad otorgada a proyectos personales y laborales
-los cambios en los modelos de familia y pareja
-el desconocimiento sobre el impacto que tiene la edad en la fertilidad.
Uno de los ejes de la conferencia fue la preservación de la fertilidad. La especialista explicó que la criopreservación de óvulos consiste en obtener ovocitos mediante una estimulación ovárica para luego congelarlos a través de un proceso de vitrificación, permitiendo utilizarlos en el futuro.
Indicó que este procedimiento puede beneficiar a mujeres que desean postergar la maternidad, pacientes oncológicas, personas con endometriosis, quienes tuvieron cirugías ováricas y personas transgénero antes de iniciar tratamientos hormonales. Además, señaló que la mejor edad para realizarlo es antes de los 35 años.
También se refirió a la criopreservación de semen, técnica destinada a conservar espermatozoides mediante congelación para futuros tratamientos de reproducción asistida. Según explicó, suele indicarse antes de tratamientos oncológicos, cirugías que puedan afectar la fertilidad, por decisión personal, ante un deterioro progresivo de la calidad seminal o previo a terapias de afirmación de género.
¿Qué hacer cuando el embarazo no llega?
Otro de los temas abordados fue la infertilidad, definida como la incapacidad de lograr un embarazo luego de 12 meses de relaciones sexuales frecuentes sin utilizar métodos anticonceptivos. Ugozzoli diferenció entre infertilidad primaria, cuando no existieron embarazos previos, y secundaria, cuando sí los hubo.
La médica indicó que el estudio debe comenzar luego de un año en mujeres menores de 35 años y a partir de los seis meses en mayores de esa edad o cuando existan antecedentes o sospechas de patologías asociadas, como alteraciones menstruales, enfermedad tubaria, endometriosis o anomalías uterinas.
Entre los estudios básicos mencionó la ecografía transvaginal, análisis hormonales, evaluación de la reserva ovárica, cultivo endocervical e histerosalpingografía, entre otros.
En ese contexto destacó la importancia de la hormona antimülleriana. «El estudio de la hormona antimulleriana es una de las hormonas más importantes que nos habla sobre el tiempo que tenemos, cuál es la fecha de vencimiento de nuestro ovario y de esa manera poder organizarnos y planificar mejor nuestro futuro reproductivo», expresó.
Asimismo, repasó las alternativas terapéuticas disponibles. Entre los tratamientos de baja complejidad mencionó:
-estimulación ovárica
-relaciones sexuales programadas
-inseminación intrauterina.
En cuanto a los de alta complejidad, destacó:
-fecundación in vitro con técnica ICSI
-ovodonación
-criopreservación
-método ROPA (Recepción de Óvulos de la Pareja).
La profesional remarcó además que el abordaje integral debe incluir acompañamiento psicológico y nutricional, además del seguimiento por parte del especialista en medicina reproductiva.
Sobre el cierre de su presentación mostró el primer embrión obtenido mediante fecundación in vitro en la Clínica Eres y dejó un mensaje para quienes atraviesan este proceso: «No tenemos que bajar los brazos por más que el camino sea difícil. Tenemos que seguir porque en algún momento siempre sale el sol».
El marco legal y los derechos reproductivos
La segunda exposición estuvo a cargo de la Dra. Graciela Neirot de Jarma, quien centró su presentación en el marco jurídico argentino.
«Cuando hablamos de derechos reproductivos, hablamos de Derechos Humanos que garantizan la autonomía de las personas para que puedan decidir de forma libre, informada y sin presiones sobre su cuerpo, su sexualidad y sus proyectos de vida», sostuvo.
La abogada repasó los tratados internacionales incorporados a la Constitución Nacional que reconocen estos derechos y el acceso a información adecuada, además de destacar que las Técnicas de Reproducción Humana Asistida constituyen uno de los avances científicos reconocidos por el ordenamiento jurídico argentino.
También explicó cómo evolucionó la legislación nacional y repasó las disposiciones del Código Civil y Comercial referidas al inicio de la existencia de la persona humana en los casos de reproducción asistida, la voluntad procreacional y el consentimiento previo, informado y libre que deben prestar quienes recurren a estas técnicas.
Durante la conferencia también hizo referencia a proyectos de ley actualmente con estado parlamentario que proponen modificaciones a la Ley 26.862, entre ellas la regulación del plazo de criopreservación de embriones, su destino en caso de divorcio o fallecimiento y la prohibición de la comercialización y de las alteraciones genéticas transmisibles a la descendencia.
Por otro lado, en el espacio destinado a preguntas, la Dra. Ugozzoli se refirió a uno de los principales obstáculos que enfrentan muchos pacientes: las demoras de las obras sociales para autorizar tratamientos.
«Lastimosamente no en todos lados las obras sociales responden. Vemos muchos pacientes oncológicos que necesitan congelar semen u ovocitos antes de iniciar su tratamiento y las autorizaciones demoran meses cuando no pueden esperar. Eso genera mucha angustia y puede afectar seriamente su fertilidad», manifestó.
La especialista agregó que los altos costos y el valor dolarizado de los insumos también complejizan la situación, por lo que recomendó a quienes atraviesen estas dificultades buscar asesoramiento jurídico.
En ese sentido, la Dra. Neirot de Jarma explicó que actualmente se trabaja en un proyecto de reforma para crear un sistema de conciliación previa que permita resolver estos conflictos sin necesidad de llegar a la judicialización, iniciativa que todavía se encuentra en discusión.
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