El Hospital El Cruce volvió a ser protagonista de una emotiva historia de recuperación. Walter, cantante profesional desde la infancia, logró volver a respirar con normalidad tras una compleja cirugía que también le permitió recuperar su voz y regresar a la música.
El paciente sufría hipertensión pulmonar tromboembólica crónica, una enfermedad grave causada por obstrucciones persistentes en las arterias pulmonares luego de episodios tromboembólicos. Según explicaron desde el centro de salud, el único tratamiento curativo para este cuadro es la cirugía de tromboendarterectomía pulmonar.
La intervención realizada convirtió a Walter en el paciente número 60 operado desde la creación del Programa de Tromboendarterectomía Pulmonar del HEC, iniciado en 2016. Se trata de un procedimiento de altísima complejidad que requiere circulación extracorpórea, períodos de paro circulatorio y la participación de un equipo multidisciplinario altamente entrenado.
La historia de Walter está atravesada por la música. Comenzó a cantar a los 9 años y a los 10 ya iniciaba su carrera profesional junto a Ante Garmaz. Más adelante trabajó en televisión y fue ahijado artístico de Juanito Belmonte y de Enrique Pinti.
Su problema de salud comenzó en 2022, cuando intentó intervenir en una pelea de perros. Tras una internación por una fractura de antebrazo, sufrió una trombosis venosa profunda y posteriormente un tromboembolismo pulmonar. Con el tiempo, el cuadro evolucionó hacia la forma crónica de la enfermedad.
En marzo de 2023 tomó contacto con el Programa de Tromboendarterectomía Pulmonar del Hospital El Cruce, aunque demoró en decidirse a afrontar la operación. Durante ese período, el jefe de Cirugía Cardiovascular, el Dr. Marcelo Nahin, mantuvo el vínculo con el paciente y cada seis meses le enviaba mensajes para acompañarlo y conocer cómo avanzaba su decisión.
Finalmente, el 10 de abril de este año, Walter fue intervenido quirúrgicamente. La cirugía logró normalizar sus presiones pulmonares y curar la enfermedad.
Antes de ingresar al quirófano, el cantante describió el deterioro que atravesaba: “Sin oxígeno, la vida pierde brillo y color poco a poco”.
La recuperación sorprendió incluso al equipo médico. Al quinto día postoperatorio, Walter emocionó a los profesionales interpretando dos tangos dentro del hospital y, apenas dos días después, recibió el alta médica.
La noticia generó una fuerte repercusión positiva en redes sociales, donde usuarios destacaron tanto el nivel profesional como la calidad humana del hospital y sus trabajadores. “Una bendición que tenemos cerca, son maravillosos. Totalmente empáticos con sus pacientes, que ya nos ayuda mucho. ¡Felicitaciones!”, expresó una usuaria en uno de los comentarios.
De tal manera, este caso volvió a poner en valor el trabajo que realiza el Hospital El Cruce en procedimientos de alta complejidad y el toque humano detrás de cada intervención, donde no solo se busca salvar vidas, sino también devolverles calidad y esperanza a los pacientes.
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