María Velázquez llevó el nombre de Berazategui a lo más alto del powerlifting iberoamericano, tras protagonizar una actuación histórica en una competencia de la federación WRPF. A sus 43 años, la deportista se consagró campeona en la categoría de hasta 56 kilos y estableció marcas nacionales e iberoamericanas, además de un récord mundial en sentadilla. Su rendimiento no solo le permitió subir a lo más alto del podio, sino que también despertó el interés de la organización para invitarla a participar del Campeonato Mundial que se disputará en noviembre en Colombia. A esa oportunidad se sumó otra convocatoria para competir en el Arnold Classic, en Estados Unidos, uno de los acontecimientos internacionales más reconocidos del universo del fitness y los deportes de fuerza.
La actuación de Velázquez quedó reflejada en números que dimensionan el alcance de su desempeño. En sentadilla consiguió levantar 150 kilos, registro que le otorgó los récords nacional, iberoamericano y mundial de la especialidad. En press de banca alcanzó los 80 kilos, mientras que en peso muerto llegó a los 175. Ambas marcas le permitieron establecer nuevos récords nacionales e iberoamericanos en esos ejercicios. Como resultado de sus mejores intentos válidos en las tres pruebas, la atleta acumuló un total de 405 kilos y fijó también los récords nacional e iberoamericano de esa clasificación. La combinación de técnica, preparación y potencia fue determinante para construir una actuación que trascendió el título y la posicionó entre las competidoras destacadas de su categoría.
Nacida en Paraguay, María llegó a la Argentina cuando tenía apenas tres años y construyó su vida junto a su familia en Ranelagh, localidad de Berazategui donde reside actualmente. Sin embargo, su preparación deportiva la desarrolla en el gimnasio Hellfish, ubicado en Quilmes, bajo la conducción de su entrenador, Leandro Pardo. Allí dispone del equipamiento y las condiciones necesarias para trabajar con las cargas específicas que exige esta disciplina. El powerlifting combina tres movimientos fundamentales: la sentadilla con barra, el press de banca y el peso muerto. En las competencias, cada participante busca completar levantamientos válidos y la clasificación final se determina mediante la suma del mejor resultado conseguido en cada ejercicio. Detrás de cada marca hay un proceso de entrenamiento que requiere constancia, precisión técnica y una preparación física acorde con las exigencias de la competencia.
Con el título iberoamericano y los récords obtenidos, Velázquez afronta ahora nuevos desafíos en el plano internacional. Su próximo objetivo será el Mundial de la WRPF en Colombia, previsto para noviembre, donde tendrá la posibilidad de medirse con representantes de distintos países. A su vez, la invitación al Arnold Classic abre otra puerta para continuar proyectando su carrera en un escenario de relevancia internacional, creado por Arnold Schwarzenegger y vinculado al culturismo, el fitness y distintas disciplinas de fuerza. Para la deportista, estas convocatorias representan la continuidad de un camino que encuentra en la preparación y la superación personal sus principales pilares. Para Berazategui, en tanto, sus resultados significan un motivo de reconocimiento y una muestra de cómo el esfuerzo sostenido puede convertir una competencia en el punto de partida hacia metas todavía mayores.
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