El juez federal Julián Ercolini dictó el sobreseimiento definitivo del periodista Daniel Santoro en la causa vinculada con el falso abogado Marcelo D’Alessio, poniendo fin a siete años de investigación judicial sobre su presunta participación en maniobras de espionaje y extorsión. La decisión fue tomada a partir de un requerimiento de la fiscal Alejandra Mángano y alcanzó las acusaciones que aún pesaban sobre el periodista de Clarín.

Santoro había sido acusado de formar parte de una supuesta organización liderada por D’Alessio y de haber participado en presuntas maniobras de presión contra el empresario Mario Cifuentes y el exdirectivo de PDVSA Gonzalo Brusa Dovat. Sin embargo, con la reciente resolución, la Justicia cerró definitivamente la investigación en su contra. 

En los tres sobreseimientos, se dejó asentado que la formación de la causa “en nada afecta el buen nombre y honor” de Santoro, una constancia prevista en el Código Procesal Penal para los casos en los que se dicta un sobreseimiento definitivo.

La investigación se había iniciado en 2019 en los tribunales federales de Dolores, luego de que salieran a la luz denuncias contra Marcelo D’Alessio por presuntas extorsiones y operaciones de espionaje. En ese contexto, la Justicia investigó una supuesta organización integrada por distintas personas y analizó también la relación que D’Alessio mantenía con Santoro, quien lo había utilizado como fuente para algunas de sus investigaciones periodísticas.

Santoro sostuvo durante todo el proceso que desconocía las actividades ilícitas de D’Alessio y aseguró que éste había utilizado su nombre sin su consentimiento. La discusión judicial giró, en gran parte, en torno a si la relación profesional entre un periodista y una fuente podía demostrar que Santoro conocía o participaba de las maniobras que se investigaban.

A lo largo de estos años, distintas resoluciones judiciales fueron dejando sin efecto procesamientos. En 2021, por ejemplo, la Cámara Federal de Mar del Plata revocó procesamientos dictados en el marco de la causa de Dolores y señaló que la actividad profesional del periodista no podía ser considerada, por sí sola, una contribución al supuesto plan criminal.

También existió otra causa vinculada con una presunta extorsión contra el empresario Gabriel Traficante. En ese expediente, la Justicia terminó sobreseyendo a Santoro y la Cámara Federal confirmó la decisión al concluir que no había pruebas de que hubiera participado conscientemente de la maniobra atribuida a D’Alessio. Los jueces consideraron que el periodista pudo haber tenido un exceso de confianza en su fuente, pero que eso no demostraba su participación en un delito.

Durante el proceso, Santoro contó con el acompañamiento de sus abogados Mauricio De Núñez y Guido Sciarreta, además del respaldo público de organizaciones como FOPEA, ADEPA, la Academia Nacional de Periodismo, el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación y el Comité para la Protección de los Periodistas, entre otras entidades.

La resolución de Ercolini puso así punto final a la acusación sobre Daniel Santoro, y a una investigación que se extendió durante siete años, atravesada por acusaciones judiciales, cuestionamientos políticos y un amplio debate sobre el ejercicio del periodismo de investigación.

Hacé tu comentario

Por si acaso, tu email no se mostrará ;)