La localidad berazateguense de El Pato nuevamente vuelve a ser noticia, pero a causa de la inseguridad. La ola de hechos delictivos sucedidos en las últimas semanas llevó a los vecinos al hartazgo y planean organizarse para exigir una reunión con las autoridades policiales, con el objetivo de ponerle un punto final a esta insostenible situación.

Los escruches son la principal modalidad delictiva por esta zona. Los delincuentes fijan su blanco en propiedades que se encuentran deshabitadas e ingresan para desvalijarlas. Esto se debe a la principal característica de la zona, que es la semirruralidad. Las casas quintas y fincas, los terrenos amplios, las calles de tierra y la abundante vegetación han convertido estas zonas en lugares propicios para los delincuentes.

“El otro día, al llegar a mi casa, descubrí que me volvieron a entrar. Esta ya es la tercera vez que me roban en menos de una semana. Se llevaron absolutamente todo lo que tenía; me vaciaron la casa por completo”, relató con indignación uno de los damnificados de la zona de quintas.

Pero este no es el único tipo de robo que sufren los habitantes de esta zona. Los asaltos a mano armada en la vía pública se han vuelto una moneda corriente. Los trabajadores y estudiantes que transitan a pie, tanto por las zonas céntricas como por las periferias, se encuentran peligrosamente expuestos a sufrir robos. Los vecinos denuncian que la falta de iluminación de ciertas zonas produce puntos ciegos, los cuales se han vuelto bocas de lobo aprovechadas por los delincuentes.

Los horarios en los que más se registran esta clase de robos son durante las primeras horas de la mañana, cuando la gente se dirige al trabajo, y en horarios vespertinos, cuando los niños y adolescentes salen del colegio. En varias ocasiones se ha pedido el aumento de la presencia policial y la realización de operativos de seguridad para estas franjas horarias, pero lamentablemente las soluciones nunca llegan.

En reiteradas ocasiones han denunciado estos hechos y obtuvieron la misma respuesta por parte de la policía local. La falta de móviles disponibles y el escaso personal para cubrir la jurisdicción son los principales argumentos por parte de los agentes policiales a la hora de recibir las denuncias.

Estas respuestas, sumadas a la inacción policial para cambiar esta situación, han llevado a los vecinos a organizarse y, mediante grupos de WhatsApp y alarmas vecinales, velar por su propia seguridad en sus barrios. Esta vez su paciencia se agotó y en los próximos días se realizarán asambleas vecinales con el fin de tener una reunión directa con las autoridades policiales de Berazategui para exigir una solución a esta situación, que se ha vuelto insostenible para la vida tranquila que solía caracterizar a esta zona.

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