Con apenas 23 años y más de una década de trayectoria profesional, Caro Scialabba, conocida artísticamente como La Maga Caro, se consolidó como una de las ilusionistas más destacadas de Latinoamérica. Es campeona latinoamericana de magia, conferencista, docente, periodista y creadora de efectos mágicos para profesionales, y llevó sus espectáculos a escenarios de Argentina, Brasil, España, Canadá y Colombia, combinando el ilusionismo con una propuesta artística que invita a la reflexión.
Ahora, luego del exitoso estreno de «Sintonía Mágica» en San Pablo, Brasil, la artista traerá por primera vez el espectáculo a la Argentina. Las funciones serán los viernes 24 y 31 de julio, y los sábados 25 de julio y 1 de agosto, en Bar Mágico (Carlos Calvo 1631, Ciudad de Buenos Aires), con una propuesta pensada para toda la familia que combina magia de cerca, humor, música e interacción con el público. Las entradas anticipadas se puede conseguir en https://barmagico.com.ar/.
En diálogo con La Palabra, La Maga Caro habló sobre este nuevo show, la cercanía con los espectadores, el mensaje que busca transmitir a través de la magia, y más.
-El espectáculo promete una experiencia muy cercana e interactiva. ¿Cómo cambia la magia cuando el público está a centímetros? ¿Cómo se vive?
«La magia de cerca tiene algo maravilloso, y es que sucede a centímetros de la vista. Eso hace que los espectadores entiendan que no es una ilusión óptica, ni un truco de cámara, ni algo que ocurre en una película. Es algo tangible, que está pasando en ese momento, que ocurre en las manos. Cuando algo se vive en primera persona toma otra dimensión. Por eso me gusta tanto la magia de cerca: la gente lo vive, lo siente, la entiende desde objetos cotidianos y desde detalles de la vida cotidiana. Eso hace que conecten mucho más con la magia. Además, siempre aparece la pregunta de si lo que están viendo es real, y al verlo tan de cerca es imposible dudar de eso. Para mí tiene una fuerza de impacto tremenda».
-Con 23 años ya recorriste varios países, pero ¿todavía sentís nervios antes de salir a escena?
«Los nervios antes de salir a escena ya no forman parte de mí. Sí existe esa tensión, ese foco previo a un espectáculo y toda la concentración que implica brindar un show, con todos los detalles que eso implica. Si está esa ansiedad positiva, esas ganas de salir al escenario. A mí realmente, con el primer aplauso, relajo y disfruto el espectáculo. No vivo esos nervios que por ahí uno puede sentir cuando recién empieza. De todas maneras, es algo que va mucho más allá del profesionalismo, de esa cuestión de pánico escénico que puede sucederle incluso a los artistas más experimentados en el ambiente, y es totalmente entendible. En mi caso, nunca lo sufrí, pero si hoy la confianza en mi misma que tengo arriba del escenario es diferente, por una cuestión de llevar tantos años en este oficio».
-¿Qué te gustaría que el público se lleve a su casa después de ver «Sintonía Mágica»?
«Me gustaría que se lleven otra visión de la magia, y una reflexión también. Que entiendan que la magia que no es simplemente un truco, sino algo que te lleva, te transmite, que te hace sentir e ir mucho más allá. Vamos a hablar mucho de la sintonía, de las conexiones, que te haga reflexionar sobre algo personal, que te conecte, que te asombre y te haga transitar como cualquier forma de arte. Realmente quiero que disfruten de lo hermoso que es el arte del ilusionismo».
-Si tuvieras que convencer a alguien que nunca fue a ver un espectáculo de magia, ¿qué le dirías?
«Le diría que es una forma de volver a ilusionarse, de volver a creer en las cosas sencillas. Volver a entender que nada es lo que parece, que las formas de arte nos pueden llevar a vivir sensaciones maravillosas y a entender la realidad de otra manera, a mirarla desde otro punto y a sentir diferente. Realmente, la magia es un medio para sentir. Invitaría a sorprenderse, a conectar con objetos cotidianos, con algo tan sencillo como un mazo de cartas, y descubrir que pueden hacernos vivir cosas maravillosas».
Hacé tu comentario