Cientos de mensajes hay en las redes sociales en recuerdo de Alfonsina Gabriela Gatti, la niña de tan solo 8 años que falleció hace 41 años por la caída de un mástil en el patio de la Escuela N°5, ubicada en Lisandro de la Torre entre 16 y 17, frente a las vías del ferrocarril.
Fue el “25 de marzo de 1985… por la caída del mástil… resultaron heridos: Olga (Lorena) Bonino, de 9 años, y Ariel Figoni, de 12 años”, además de Alfonsina, recordó la semana pasada la Comisión de Estudios Históricos de Berazategui.
“A las 9:55 no fue un día más: la desgracia acechaba a la Escuela Primaria N°5 General San Martín (ex Escuela Primaria N°2 de Quilmes, hasta marzo de 1961). En esa hora nefasta, el mástil de la bandera empezó a ceder mecánicamente, hasta que su resistencia determinó que terminara cayendo en el patio de la escuela sobre varios alumnos que estaban allí”, añadió Rodolfo Cabral, responsable de la Comisión.
“Murió un ángel; estamos de luto”, tituló La Palabra en aquella oportunidad, llamando “fatalidad” a aquel terrible acontecimiento que se llevó la vida de Alfonsina, esa niña de rizos dorados que jugaba inocentemente en el patio de la escuela y que recibió un golpe mortal al partirse el mástil de madera de unos 35 metros de alto.
Fue una terrible noticia que recorrió el distrito en pocas horas y llenó de dolor a una familia muy querida, conformada por la docente Zulma Cámara y Abel Gatti, quienes nunca superaron la pérdida de una pequeña que era todo luz y que el día anterior estaba en clase de dibujo en la Biblioteca Belgrano.
“Un día antes había estado con ella en el taller de pintura. Siempre se quedaba conmigo a esperar a su papi y le peinaba sus rulos rubios como el sol. Nunca pude entenderlo…”, contó Laura Méndez en las redes.
“El hecho inexplicable duró segundos y casi no tuvo anuncio previo”, enunciaba la nota del periódico de la época, que consignaba que ambos sobrevivientes —Olga y Ariel— fueron atendidos en la Clínica Tiscornia, distante a unas cuadras del establecimiento, y luego derivados al Hospital de Niños de La Plata.
En aquel momento, la escuela albergaba a 400 alumnos e inmediatamente se precisó que la Dirección General de Escuelas era la responsable del estado de los edificios, aunque se consignaba que era la cooperadora escolar donde recaía gran parte del trabajo de cuidar los establecimientos y resolver los problemas que podían surgir.
Este año, ex alumnos realizaron un homenaje con carteles con el nombre de Alfonsina en la entrada del establecimiento, con la idea de visibilizar lo sucedido y mantener viva la memoria de la alumna fallecida. El grupo intenta poner su nombre al colegio en homenaje a la niña y en honor a sus padres. Solo pidieron un minuto de silencio y una flor.
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