Enrique Rodríguez, quien se desempeñó durante muchos años como Jefe de Prensa y Ceremonial de la Municipalidad y fue una figura muy querida en el ámbito local, falleció el pasado 14 de octubre, dejando un gran recuerdo entre familiares, colegas y amigos.

Hijo de Justo Rodríguez, primer intendente electo de Berazategui en 1962 (que no llegó a asumir por el golpe cívico-militar que derrocó a Arturo Frondizi), Enrique continuó con el legado de compromiso y servicio a la ciudad.

En diálogo con La Palabra, su hermana Marta Rodríguez expresó: “Mi adorado hermano era un ser sencillo, amable, cariñoso y protector. Amante y defensor de Berazategui (ambos somos nativos de este hermoso terruño), siempre trató de dar lo mejor de sí como ciudadano y como Jefe de Prensa y Ceremonial del Municipio”.

Y agregó emocionada: “Fue un hombre de familia, a la que amó y respetó siempre, y a la que nunca defraudó. Mi padre supo inculcarle esos valores, porque su propia vida y sacrificio fueron en pos de un Berazategui mejor. Fijate que Enrique se fue a dormir la siesta y pasó al sueño eterno. Igual le sucedió a mi padre. Dios premió esas vidas ejemplares, llevándoselos sin sufrimiento al Reino de los Cielos. Ellos vivirán eternamente en nuestros corazones”.

El intendente Juan José Mussi también le dedicó unas palabras de despedida: “Con profundo pesar despedimos a Enrique Rodríguez, quien durante muchos años fue mi Jefe de Prensa en mis comienzos al frente de este Municipio. Una persona muy querida y respetada por todos. Lo recordaremos siempre por su amor por esta ciudad y por los valores que lo distinguieron como ser humano. Mis más sinceras condolencias a su familia y allegados en este momento tan doloroso”.

Compañeros y amigos también lo recordaron, como lo hizo Hugo Fernández quien lo describió como un hombre “de conducta sincera, honesto, leal, amante de la familia y responsable en su trabajo”. Y añadió: “De aquellos seres humanos que apuestan a la vida sin herir a nadie y siempre con fe en el mañana. En la galería de la buena gente, donde están los mejores, nos queda tu nombre, Enrique Rodríguez”.

Por su parte, Gabriel Campusano destacó: “Tuve la suerte de conocerlo desde muy joven a través del círculo de periodistas de Berazategui, del cual mi padre fue presidente, y luego transitamos juntos la actividad laboral en el Honorable Concejo Deliberante a principios de los ’90. Un verdadero señor con letras mayúsculas”.

A lo largo de su vida, Enrique Rodríguez dejó una sentida huella entre sus seres queridos con su calidez, ética y su compromiso con la comunicación pública.

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