La falta de chapas patentes metálicas para vehículos se transformó en los últimos tiempos en un serio problema en toda la Argentina, que afecta a particulares y a empresas de transporte.
Con más de 655.000 vehículos circulando con patentes provisorias en papel, según datos de la Dirección Nacional de Registros de la Propiedad Automotor (DNRPA), esta situación genera demoras, confusión y dificultades logísticas que alcanzan desde los controles de tránsito hasta el cobro de peajes y multas automatizadas.
El origen del conflicto es múltiple. La Casa de la Moneda, hasta hace poco único proveedor autorizado de chapas, atravesó graves problemas operativos, con demoras en la producción, dificultades logísticas y falta de insumos clave como el aluminio. La ausencia de una planificación adecuada desde el Gobierno nacional profundizó la crisis.
A fin de revertir la situación, el Ejecutivo decidió intervenir la Casa de Moneda y adjudicar la producción de nuevas patentes a la empresa Tönnjes Sudamericana S.A. Sin embargo, la llegada de la maquinaria prometida por esta firma aún se demora, lo que retrasa aún más la solución al problema.
Mientras se normaliza la producción, la Dirección Nacional de los Registros Nacionales de la Propiedad del Automotor y de Créditos Prendarios implementó un sistema de cupos por Registro Seccional para distribuir de manera equitativa las chapas disponibles en todo el país.
Hacé tu comentario