Este sábado por la mañana, quedó oficialmente inaugurado Jardines de Ranelagh, un interesante proyecto impulsado por Grupo Moya que va mucho más allá de un paseo comercial. Se trata de una propuesta integral que se compone por el desarrollo comercial y residencial, preservando el patrimonio histórico y resaltando el respeto por la naturaleza. De esta forma, se revaloriza uno de los espacios históricos de la localidad: la Casona Ayerza.

Ubicado en Ranelagh, el emprendimiento nace a partir de una idea clara: recrear sin borrar la memoria del lugar. La restauración de la casona (símbolo identitario para los vecinos) fue uno de los ejes centrales del proyecto. Durante años, existió la preocupación de que el terreno fuera vendido y el edificio demolido. Sin embargo, Grupo Moya decidió recuperarla, restaurarla y devolverla a la comunidad, respetando sus colores originales, sus materiales, su espacio verde y su esencia. Hoy, la casona funciona como Museo abierto al público, con una muestra cultural en planta baja y oficinas profesionales proyectadas para la planta alta.

La familia Ayerza, histórica propietaria del predio, estuvo representada en la inauguración por Luz y Alejandro Ayerza, aunque el legado familiar incluye también a Estela, Marcos y Marcelo. “Mi papá y nuestros abuelos fueron los dueños. Acá veníamos todos los veranos y casi todos los fines de semana. Para nosotros esto fue muy importante, quiero agradecerle al Grupo Moya por conservar este lugar”, expresó Luz Ayerza, quien destacó especialmente la preservación de los árboles, las aberturas y las maderas originales. En la misma línea, Alejandro Ayerza sostuvo: “Qué maravilla fue el trato que tuvo el Grupo Moya con nosotros”.

Otro aspecto del proyecto fue el cuidado ambiental. La desarrolladora contrató a una experta en paisajismo que realizó un relevamiento completo de las especies de toda la manzana, identificando su antigüedad y origen. De este modo, se priorizó la conservación de las especies autóctonas y centenarias, muchas de ellas contemporáneas a la construcción de la casona, hace más de 100 años. Una de las protagonistas fue la araucaria ubicada en el corazón del paseo, frente a la fuente de agua, lo que despertó la admiración de los presentes.

Jardines de Ranelagh cuenta con 16 locales comerciales, además de la casona, y un sector modular sobre la esquina de Luis Agote y 359, donde actualmente funciona la concesionaria de autos La Vature. Entre los rubros se encuentran drugstore, estética, marroquinería, dietética, pilates y yoga, Helados Pablo, indumentaria, Havanna, Rapipago, librería, fiambrería-vinoteca, Apple Store y oficinas de Grupo Moya, además de locales disponibles para venta o alquiler. Detrás del sector comercial, sobre calle 305 entre 359 y 360, se desarrollan dos bloques residenciales, cuya entrega está prevista para fines de 2026.

Durante el acto inaugural, Gabriel Moya (Gerente de la Desarrolladora) repasó el origen del proyecto: “Todo comenzó en 2016, por una propuesta comercial de vender los lotes. Empezamos a promocionar la venta, levantamos carteles, y Carlos Balor me dijo ‘eso no se puede vender así, tiene que haber algo mejor’. Esto luego fue tratado por el Grupo Moya, el municipio y la familia Ayerza, para crear un emprendimiento donde se genere algo mejor, que marque y deje una impronta en la ciudad. A partir de ahí se empezó a gestar algo que pudiera generar un entorno social y de habitabilidad”. Y agregó: “A la casona, un edificio histórico, había que ponerla en valor. Lo que hicimos fue remodelarla, reconstruirla y que sea parte de este proyecto. Hoy está abierta a todo el público de Berazategui”.

Moya agradeció especialmente a la familia Ayerza, a los inversores y al equipo de trabajo, y destacó el rol de su hermano Augusto Moya, director de obra general: “No puedo dejar de mencionar al artífice de esta construcción y puesta en valor”.

Siguiendo la línea de los agradecimientos, sumó: «Tengo que agradecer particularmente a Ariel López. Junto a él fue la primera reunión con los Ayerza en nuestra oficina; y ahí comenzó todo». También fueron reconocidos Karina Rodríguez, Martín Mogni y las distintas áreas que integran Grupo Moya.

El intendente Carlos “Turco” Balor, estuvo presente y también tomó la palabra y remarcó el acompañamiento del Municipio: “Para este proyecto les dijimos que tenían que conservar toda la forestación y que tenía que ser un lugar agradable. Fuimos, vinimos y llegamos a esto. El Dr. Mussi, cuando venían este tipo de proyectos me decía ‘Dale para adelante’ porque esto es para nuestra gente, y para que consuman en nuestro distrito. A los comerciantes les digo gracias por el desafío en este momento difícil del país, apostando a esto. Berazategui siempre, el comercio local siempre y Juan José Mussi siempre”.

La inauguración tuvo además un momento emotivo cuando el grupo musical de Erika Cabral y Fabián González, vecinos del Barrio Marítimo, interpretaron el Himno Nacional Argentino, generando un clima de respeto y emoción compartida entre autoridades, invitados y vecinos.

Por la tarde, la Casona Ayerza llevó adelante una muestra de obras de Ludovico Pérez y Norma Cistaro, mientras que el historiador e ingeniero Cabral fue el encargado de relatar la historia del lugar, para resaltar el sentido de pertenencia que atraviesa todo el proyecto.

Jardines de Ranelagh propone un desarrollo urbano que cuida y respeta la identidad del sitio, entendiendo que la historia también es parte del futuro.

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